Visita a una aldea mágica

Como salida de un libro de cuentos, tiene menos de cien habitantes y rinde culto a la gastronomía centroeuropea y aborigen. Fotogalería

El lago Moreno, con sus más de 1.500 hectáreas, el cerro López y los bosques frondosos son los protagonistas en el primer asentamiento de colonos suizos en la Patagonia. [ Ver fotogalería ]

Ficha

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Por Laura Blanco (*)

No serán los Alpes, pero aquí tranquilamente uno puede imaginarse a Heidi y Pedro corriendo ovejitas por la pradera. Ubicada al pie del cerro López y a orillas del lago Moreno, Colonia Suiza es reconocida no sólo por su belleza natural –montañas, nieve, frondosos pinos y pintorescas cabañas de madera– sino también por haber sido el primer asentamiento suizo en la Patagonia, fundado en 1902 por la familia Goye.

Esta pequeña comarca es, además, uno de los puntos obligados a la hora de hacer turismo gastronómico en la Argentina. En su pequeño centro comercial, además de ferias de artesanías, abundan los locales de comida y casas de té, donde se puede degustar increíbles tortas con chocolate caliente.

Según manifiestan sus habitantes –86 de acuerdo al censo de 2001–, en Colonia Suiza además se puede comer el mejor curanto del país, un plato típico que combina reminiscencias aborígenes con la herencia de los primeros colonos.

Se trata de una comida elaborada dentro de un pozo en la tierra, a treinta centímetros de profundidad, donde se enciende el fuego y se calientan las piedras, encima de las cuales se colocan los ingredientes. Lleva papa, batata, zanahoria, arvejas con queso, zapallo, pollo, carne vacuna, cordero, achuras y manzanas que, durante la cocción, se tapan con hojas de árboles, bolsas de arpillera y tierra.

Por lo general, este plato –que desde hace años cuenta con su fiesta anual, que convoca a miles de personas– se sirve los miércoles y domingos al mediodía y es acompañado por folclore, coplas y guitarras que suenan al lado del fogón. Eso sí, no hay que estar apurado (¿quién puede estarlo en medio de la paz de esta comarca patagónica?).

Los especialistas en la preparación de este manjar aseguran que el secreto para que salga bien es no apurar la cocción, que demanda cerca de tres horas. Mientras tanto, paciencia y un buen vino para ir acompañando la espera.

Si todavía queda tiempo y ganas de moverse con el estómago tan lleno, se puede visitar la casa centenaria que ocuparon los Goye y la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, que oficia a la vez de Casa Museo de los Viejos Colonos. Otro de los atractivos de Colonia Suiza es la Estación de Piscicultura, donde se puede observar la cría de truchas en jaulas flotantes y comprar productos ahumados.

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DATA

  • Coordenadas: Colonia Suiza se encuentra a 25 km de San Carlos de Bariloche, al pie del cerro López y a orillas del lago Moreno.
  • La mejor ruta: para llegar, es necesario tomar la avenida Bustillo desde Bariloche hasta el km 18, a la izquierda se toma el Circuito Chico. Luego de 4 kilómetros, hay que doblar nuevamente a la izquierda y tomar un camino de tierra. Aquellos que no tengan auto pueden ir en el colectivo 10 u 11 (este último funciona sólo en temporada alta) de la empresa Tres de Mayo.
  • Hospedaje: Villa Panil es uno de los hoteles más recomendados en Colonia Suiza. A orillas del lago, es un complejo de cálidas cabañas de madera, con mucho parque e increíble vista. Los precios van desde $ 280 la habitación doble.
  • Souvenirs: si hay algo que abunda en Suiza son los chocolates, y en esta villa cordillerana no escasean. En el centro comercial hay varias fábricas donde se puede comprar bombones, tortas, cervezas artesanales y sabrosos helados.

(*) Nota publicada en el Diario PERFIL el 3 de noviembre de 2012

2 Comentarios en “Visita a una aldea mágica

  1. Tani | 09/11/2012 | 16:57

    colonia suiza no es una ciudad!!!!!!!!!.

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