De todo para hacer en Cancún

El centro turístico por excelencia es mucho más que un lugar para tomar sol. Tiene sus atractivos, y además es base de operaciones para conocer a fondo la mágica Riviera Maya. Fotos.

Cancún está ubicado la bellísima península de Yucatán, en la que viven un millón de mayas puros. [ Ver fotogalería ]

Ficha

Región:

Cuánto tiempo ir: , días

Cuándo ir:

Con quién ir: , ,

Ideal para: , ,

Ki’imak óolal es la traducción al maya de la palabra placer, esa que define lo que cualquiera desea cuando sale de su casa en busca de vacaciones. Y el placer está al alcance de quien se lo proponga en Cancún y en su entorno, la bellísima península de Yucatán, en la que viven un millón de mayas puros y visitan millones de mexicanos y extranjeros que se van cautivados por cenotes y selvas, playas estupendas y ese mar azul turquesa de aguas transparentes.

Hay maneras y maneras de buscar el placer y conseguirlo. Para los turistas  estadounidenses (la mayoría de los que recalan en estas playas), todo se reduce a una buena habitación, una o más bellas piscinas y un bar que alimente sus demandas etílicas para hacer de lagarto al sol hasta la hora de la cena.

De playa, ni hablar. Para un argentino, más cercano al turismo aventurero que a la pasiva siesta al sol caribeño, Cancún puede ser una base de operaciones inmejorable para acceder a la Riviera Maya y sus misterios, sus bellezas y paisajes variopintos.

Es posible quedarse todo el tiempo sin salir del lugar de alojamiento y no aburrirse. Sin embargo, la recomendación es moverse, y mucho, con medios propios (el alquiler de un auto pequeño ronda los 35/40 dólares diarios, el autobús cuesta 50 centavos de dólar) o mediante tours de muy ajustada programación.

En Cancún y alrededores, Isla Mujeres, Puerto Morelos e Isla Cozumel son tres opciones muy atractivas. En la primera, se destaca el delfinario, donde es posible nadar y jugar con delfines amaestrados a cambio de 130 dólares por persona (incluye viaje a la isla, desayuno, barra libre y buffet de mediodía).

Imperdible es el centro de la villa, con sus callecitas orilladas por pequeños locales donde hay que regatear mucho para comprar bellezas. Y si hay tiempo, mezclarse con los pescadores, que son una diversión aparte si uno quiere pasarla bien. Cozumel tiene la barrera de arrecifes coralinos más grande del continente, y vale la pena bucear allí. Y en Puerto Morelos hay una ruta de cenotes abiertos y cerrados, selva abundante y cierto aire de aventura.

Ir más allá de las cercanías de Cancún ofrece una muy variada y emocionante oferta. Muy recomendable es llegarse hasta Tulum o Cobá, dos antiguas ciudades mayas donde se conservan notables edificios milenarios y la sugerente esencia de esa cultura que llenó de luz la América precolombina. (Digresión: el calendario maya no prenuncia cataclismo en 2012, sino simplemente el fin de un almanaque y el comienzo de otro, así de simple.)

Desde Tulum –que tiene, además, playas extraordinarias de intenso color turquesa– es conveniente ponerse en manos de Alltournative, una agencia especializada en turismo diferente, y dejarse llevar por los cenotes (ríos y lagos subterráneos tan bellos como misteriosos), bajando en rappel, haciendo esnórquel y atravesando la selva en tirolesas.

Excursiones así agotan a cualquiera, pero siempre estará el hotel para regresar pensando en unas margaritas o un masaje intenso en el spa (previa ceremonia maya) y pregustando la opípara cena mexicana. Platos indispensables: el obvio guacamole (palta aplastada, tomate, cebolla y cilantro picados, jugo de lima, sal y pimienta), salbutes y panuchos (ver recuadro en página 9), cochinita pibil (horneada bajo tierra) y otras delicias de la región.

Para cocina internacional, es muy recomendable La Madonna (en el mall La Isla) si uno cierra los ojos a una decoración tan absurdamente recargada. Resulta claro que tras una jornada tan intensa (nadie obligará al viajero a hacer todo en un mismo día, es bueno aclarar) lo mejor será la mullida cama de la habitación.

Pero si el cuerpo aguanta, ir en busca de la noche de Cancún puede ser una experiencia interesante, comenzando con una cata de tequilas varios en el museo ad hoc. Luego, el lugar de moda es Coco Bongo, una megadiscoteca en el Forum by the Sea Mall. Por estos días, las denuncias presentadas en Buenos Aires por la hija de uno de los zares de la noche en Cancún (a quien acusó de regentear prostíbulos y traficar personas) es la comidilla de los habitués. Nada mejor para evitar feas sorpresas que consultar en el hotel a dónde ir sin inquietudes.

Aclaración necesaria: esta nota tuvo origen en una invitación de Aeroméxico, con apoyo de la cadena hotelera Westin y el ayuntamiento de Cancún.

Publicado por Julio Petrarca en Diario PERFIL, desde Cancún.

15 Comentarios en “De todo para hacer en Cancún

  1. Pingback: En canoa tras las huellas de los mayas | Turismo

Deja un comentario