PENANG / MALASIA

De playas y misterios malayos

Ideal para los cazadores de tesoros, los amantes de la comida picante y los caminantes sin prisa. Fotogalería.

Con raya, jengibre y los picantes más audaces encabezando la gastronomía, la ciudad de George Town, en el estado de Penang, tiene templos, costas y menúes asombrosos. Foto: PERFIL [ Ver fotogalería ]

Ficha

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Por Robin Eckhardt (*)

Penang tiene una buena racha. Gracias a la inversión privada y pública y a la energía creativa –precipitada en 2008 cuando la capital, George Town, fue designada Patrimonio de la Humanidad–, la isla malaya está engrosando su lista de atractivos. A la mejor comida callejera de la región súmele restaurantes y bares elegantes. Y a la vigorosa cultura callejera anclada en festivales religiosos actualmente se han unido espectáculos en el Centro de Artes Escénicas, y eventos como el Festival Mundial de Música de Penang (penangworldmusic.com) y el Festival George Town (georgetownfestival.com), que cada año ofrece un mes de exhibiciones y presentaciones de artistas y escritores locales e internacionales. Además, abrieron hoteles boutique en edificios recientemente renovados donde solía haber negocios-habitaciones y mansiones de antes de la II Guerra Mundial.

DÍA 1. DESDE LA CIMA

Oriéntese con una vista estelar desde arriba de la Colina Penang, a casi 910 metros de altura. La forma más fácil de subir es con el funicular. El recorrido ligeramente aterrador en vagones nuevos hechos en Suiza y con aire acondicionado tarda cinco minutos, o menos. Arriba, el aire es fresco y frío, y las vistas no tienen igual: hacia el sur, las ordenadas filas de techos de tejas de arcilla de George Town; hacia el norte, colinas ondulantes con un mar turquesa de fondo. Un camino para jeeps poco transitado termina en los Jardines Botánicos de Penang, al pie de la Colina Penang. Caminando, son dos o tres horas.

Conforme el calor del día empieza a disminuir, los corredores, los paseadores de perros y los ociosos convergen en Padang Kota Lama, un campo entre el majestuoso ayuntamiento de Penang y el Fuerte Cornwallis del siglo XVIII. Curiosee dentro del fuerte (entrada: 1 ringgit malayo, o 33 centavos de dólar a un tipo de cambio de 3 ringgit por dólar) y después cruce la calle hacia la explanada que mira al estrecho de Malaca. Compre una bolsa de kacang rebus (garbanzos hervidos condimentados con cúrcuma) en una de las camionetas blancas estacionadas y vaya al sencillo café al final de la explanada, desde donde puede ver el cielo enrojecer mientras toma una cerveza.

Para cenar, entre la reciente ráfaga de locales nuevos de George Town, China House (153 Beach St) es la más sorprendente: más de 3.300 metros cuadrados de negocios de comidas y bebidas. La decoración se inclina a lo chic tradicional, con vigas expuestas, madera y pisos de cemento, una mezcla ecléctica de muebles contemporáneos, chinois y de mediados del siglo XX con textiles llamativos.

DÍA 2. SECRETOS MALAYOS

Puede recibir la mañana con un desayuno de esos que dejan la boca como fuego, en Nazlina Spice Station (71 Stewart Lane) o con los veteranos en Aik Hoe (6 Carnarvon St.; desayuno para dos, 30 ringgit), y siga con un tour por los íconos arquitectó-nicos de la ciudad guiado por un miembro del Fondo Patrimonial de Penang (www.pht.org.my; 180 ringgit hasta tres personas; reserve con varios días de anticipación). Luego almuerce en el International Hotel (92 Transfer Road), donde un puesto sirve una selección de curries, platos de verduras y sambales (un condimento).

Situado en una ex escuela de finales del siglo XIX, el Museo Estatal de Penang (Lebuh Light) presenta una absorbente perspectiva de la multiétnica población de la isla.

La franja de dos cuadras de la Calle Armenia, nombrada en honor a una comunidad de empresarios inmigrantes que incluyó a los hermanos Sarkies de los famosos hoteles Eastern & Oriental y Raffles, es rica en historia y diversiones. Hay varias galerías de arte y puede comprar vidrio soplado a mano en Fuan Wong Gallery (88 Armenian St). China Joe’s, abajo de Studio at Straits, vende ropa para mujeres, muebles y artículos para el hogar de estilo asiático contemporáneo, mientras que la tienda de “antigüedades’’ Chin Seng Leong (55 Armenian St.), un polvoriento tugurio, es para los verdaderos cazadores de tesoros.

Tek Sen (18 Carnarvon St.,100 ringgit dos personas) es un restaurante familiar, con platos impecables que han estado atrayendo locales durante más de 45 años. Destacan: puerco asado rehogado con chile; castañola entera al vapor con jengibre, tomate, mostaza en salmuera y ciruelas agrias, y gulai tumis, raya en crema picante de tamarindo agrio.

DÍA 3. SELVA Y PLAYA

Empaque una toalla y contrate un taxi (30 ringgit por hora) para ir a Taman Negara Pulau Pinang, una playa rodeada por casi 1.110 hectáreas de selva en el extremo noroccidental de la isla, aproximadamente a 18 kilómetros de George Town. Luego de registrarse en la oficina del parque, contrate un bote de cola larga para hacer el breve recorrido hacia Monkey Beach (40 ringgit el viaje de ida para dos personas), donde podrá nadar y holgazanear en la arena antes de abordar el desafiante camino de 3 kilómetros de regreso. La caminata, que atraviesa una combinación de caminos pavimentados y de tierra, escoltado por calas, tarda aproximadamente 90 minutos.

Sería un error irse de Penang sin probar su plato más icónico: asam laksa, una sopa de fideos de arroz a base de pescado, agridulce y condimentada, adornada con menta, pepino y quemantes tiras de yema de jengibre. En el camino de regreso a George Town, pare en Miami Beach (Jalan Batu Ferringghi) y diríjase a la plaza de comidas, donde una vendedora que se llama Ita sirve una versión excepcional engrosada con trozos de sardina (3 ringgit). Si la come acompañada de agua de coco (2 ringgit), es un final adecuado para un interludio insular.

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(*) The New York Times / Travel. Nota publicada en la edición impresa del diario PERFIL el sábado 2 de marzo de 2013.

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