Estocolmo, ciudad de mente abierta y muy romántica

Un paseo por la “ciudad de las 14 islas”, cosmopolita, artística, abierta y romántica. Fotos

Un paseo por la "ciudad de las 14 islas", una urbe cosmopolita, artística, abierta y romántica. [ Ver fotogalería ]

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La capital del Reino de Suecia, es descrita a menudo como la ciudad más hermosa del mundo, nada más y nada menos. Su belleza tiene, evidentemente, mucho que ver con su fascinante arquitectura de todas las épocas y su rica herencia cultural de casi ocho siglos.

Pero Estocolmo le debe su seductora hermosura sobre todo a su particular localización junto a la desembocadura del lago Mälaren, en el increíble archipiélago de Estocolmo, de más de 30.000 islas, islotes y cayos, que tiene a la capital real como centro neurálgico.

La propia ciudad está construida sobre catorce islas que tienen, cada una, su propio carácter y ambiente distintivo. El corazón de la ciudad es Gamla Stan, el casco medieval más grande y mejor conservado de toda Europa, cuyos orígenes se remontan al siglo XII y que se encuentra junto a Riddalholmen.

Este barrio de piedra de los siglos XVII, XVIII y XIX se dispersa desde la orilla hacia los distritos de Södermalm, Norrmalm, Östermalm y Kungsholmen, que se reflejan todos en el agua que rodea y atraviesa la ciudad en todas las direcciones.

La geografía y topografía de la ciudad hacen de Estocolmo una fantástica urbe para pasear, a pie o en bicicleta. Se podría pasear durante horas y días, aunque sólo fuera por los diferentes paseos marítimos, para descubrir continuamente nuevas vistas increíbles. Una manera muy especial de ver la ciudad de las 14 islas es desde el agua, a bordo de alguno de los barcos turísticos que parten desde el corazón de la ciudad.

Hay pocas capitales en el mundo en las que la naturaleza invada el corazón de la ciudad como lo hace Estocolmo“, afirma Tyler Brulé, fundador de la revista turística  canadiense Monocle. “Desde el terreno escabroso que hay en diferentes lugares hasta el puerto natural que añade una capa de calma a la ciudad, siempre hay cosas de las que se puede disfrutar en Estocolmo. Aunque la mejor época sea el verano, también es muy especial vivirla cuando la luz del día se extingue y la ciudad se ilumina por el acogedor brillo de la luz de las velas“.

La ciudad inició un proyecto de accesibilidad, que está procurando activamente hacer las vías públicas accesibles y fácilmente transitables para las personas con motricidad disminuida. El fácil acceso a los lugares públicos es parte del proyecto, lo mismo que la colaboración con la empresa de transportes urbanos de Estocolmo, “SL”, que se encarga de hacer más accesible el transporte colectivo.

Ciudad de mentalidad abierta, Estocolmo ofrece, además, una accesibilidad que se puede encontrar en pocos lugares, y en los últimos años ha estado promocionando el “turismo gay”, impulsada por la imagen de Suecia como uno de los países más liberales y tolerantes del mundo.

Estocolmo no tiene ningún distrito exclusivamente gay. En su lugar, hay cafeterías, bares, tiendas, discotecas y otros establecimientos esparcidos por toda la ciudad y dirigidos especialmente a homosexuales o transexuales. Una parte importante de estos locales se encuentra en los barrios de Södermalm, el pintoresco casco medieval de Gamla Stan (donde hay un bar muy clásico con diferentes temáticas todos los días de la semana) y Riddarholmen (que tiene un gran número de bares y discotecas).

La capital sueca es también un destino ideal para ir de compras, porque aún se pueden encontrar cosas típicas suecas que no se pueden encontrar en otros lugares. La ciudad es reconocida internacionalmente como uno de los mayores centros de diseño, que constituye la parte más atractiva de la oferta comercial.

El mundialmente famoso cristal sueco de Orrefors, Kosta Boda y otras marcas famosas, los muebles y los objetos de decoración de empresas antiguas y modernas como Svenskt Tenn, Carl Malmsten, Asplund y Norrgavel; artesanías y orfebrerías, vintage, juguetes, ropa infantil… Y un dato para tener en cuenta es que Estocolmo y las otras grandes ciudades suecas son, hoy en día, bastante más baratas que Londres, París o Nueva York.

Para los amantes de la historia, la cultura y la estética, Estocolmo es una “mina de oro”. Su Palacio Real, localizado en el casco antiguo de Gamla Stan no tiene comparación en el Norte de Europa y es uno de los castillos más grandes y dinámicos del mundo. Un sólo día no alcanza para visitarlo.

El palacio, sede oficial de la monarquía sueca, es una opulenta residencia de barroco romano, que se empezó a construir a principios del siglo XVIII bajo el liderazgo del arquitecto de la Corte, Nicodemus Tessin, y se edificó después de que  el castillo original fuera consumido por un incendio, en 1697.

El actual castillo, que cuenta con varios museos, exposiciones y atracciones, fue el punto de partida para el excepcional desarrollo del arte y la artesanía sueca durante el siglo XVIII. La Real Armería es uno de los museos más antiguos del mundo (fundado en 1633) y muestra una extraordinaria colección de vestidos reales y armamentos.

Aquel viajero que visita Estocolmo en plan romántico, no sufrirá ninguna decepción. Es difícil imaginarse un paseo más romántico como el que se puede realizar en una cálida noche de verano junto a los muelles, por el paseo marítimo de Srandvägen, Nybroviken y Blasieholmskajen, donde todas las islas de la ciudad muestran variadas vistas a los barcos blancos navegando hacia el archipiélago mientras en el aire resuena el popular refrán sueco: “Despacio caminaremos a través de la ciudad” (“Sakta vi ga genom stan”).

 

Destinos recomendados en Estocolmo

Estocolmo desde el agua. Una ciudad construida en catorce islas ofrece, por supuesto, incontables vistas del agua. Hay muchos y diversos paseos por hacer junto a las aguas de Estocolmo, siempre cambiantes. Tampoco se puede perder la oportunidad de ver toda la ciudad desde el agua en una visita en barco.

Vasamuseet (Museo Vasa). Una atracción de cinco estrellas en el parque Kungliga Djurgården. Vasa, un buque de guerra de 69 metros, se hundió durante su primer viaje en medio de Estocolmo en 1628 y fue rescatado en 1961 para ser restaurado con cariño y minuciosidad durante prácticamente medio siglo, hasta casi volver a su forma original.

Moderna Museet (El museo Moderno). Uno de los museos más avanzados en cuanto a arte internacional de los siglos XX y XXI se refiere, situado en la bonita isla de Skeppsholmen. Preserva una fantástica colección de obras suecas e internacionales del último siglo. Además, tiene un selecto programa de impresionantes colecciones temporales, una tienda bien surtida y un estupendo restaurante con vistas a Djurgården y Strandvägen.

Skansen. El museo al aire libre más antiguo y más bello del mundo, en Kungliga Djurgården. Es un sitio perfecto para todos los públicos y, en especial, para los más pequeños. Aquí visitará la Suecia histórica en miniatura, acompañado de animales nórdicos como alces, osos, lobos, linces suecos, zorros y focas. En Skansen también hay muchos restaurantes y atracciones, un invernadero y una jaula con monos. Skansen es un lugar muy especial en diciembre, gracias a su típico mercadillo navideño y los históricos bufés navideños (julbord).

Millesgården. Parque de esculturas con museo excepcionalmente hermoso en la isla de Lidingö, con unas vistas de Estocolmo y su puerto que quitan el aliento. Edificado bajo la supervisión de Carl Milles.

Fotografiska (museo de fotografía). Un ambicioso museo, al más alto nivel internacional, situado en un antiguo almacén portuario bellamente decorado, que dispone de una cafetería muy agradable y una librería bien surtida. Su horario es muy amplio y acoge exposiciones temporales de los fotógrafos internacionales más importantes.

 

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6 Comentarios en “Estocolmo, ciudad de mente abierta y muy romántica

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