Punta Cana, el paraíso que conquistó a Cristóbal Colón

500 años más tarde el destino emblemático de la República Dominicana es el paraíso del sistema all inclusive en el Atlántico. Galería de fotos.

El mar es omnipresente y por eso la mayoría de las actividades son acuáticas. Es muy recomendable la navegación en barcos de piso transparente, sobre los corales. Foto: Cedoc Perfil [ Ver fotogalería ]

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Por Gisela Nicosia, desde República Dominicana, para Diario PERFIL

La primera imagen al llegar a la República Dominicana es una casita con techo de hojas de palmera: el aeropuerto internacional de Punta Cana. La abundancia de palmeras “cana” dio el nombre a esta región. Una palmera chata, pequeña, que no puede competir con los altos y espigados cocoteros que bordean la playa, pero con enormes hojas que se utilizan para recubrir los techos de todas las construcciones, desde las tradicionales cabañas o los más modernos complejos hoteleros.

Punta Cana, es el cabo ubicado dentro de la provincia La Altagracia, cuya capital es Higüey, resulta ideal para relajarse, disfrutar de la arena, el agua cristalina, su vegetación y sus cocos. Como destino, es una rápida y efectiva fórmula para poner la mente en blanco: 40 km de playas de arenas blancas, palmeras, mar azul y amplia infraestructura hotelera, donde la bachata y el merengue no faltarán.

“Una bella isla paradisíaca”, describió Cristóbal Colón en su diario –según repiten los lugareños–, tras descubrirla el 5 de diciembre de 1492 durante su primer viaje al Nuevo Mundo. Y así la taína “Quisqueya” (nombre aborigen) pasó a convertirse en “La Española”, una isla que en la actualidad la República Dominicana comparte con Haití.

Desde Buenos Aires, en un poco más de ocho horas de vuelo se logra llegar al país donde como bienvenida suena el retumbe de timbaletas y cantos alegres, en el sector de migraciones. En todo momento predomina el trato bondadoso y las grandes sonrisas. Los dominicanos siempre tienen un trago para ofrecer, especialmente su bebida típica, la Mamajuana, que cuenta con fama de afrodisíaca, y se hace con raíces de distintos árboles, ron, vino y miel. Hay más de sesenta hoteles con sistema all inclusive en toda República Dominicana, que ofrecen bebidas sin límite en los bares, shows y actividades deportivas.

Las variedades de cocina internacional se basan en pescados, pero también hay fast food. Cuentan con sectores ambientados para los chicos. Y por supuesto, la posibilidad de diseñar cenas románticas y bodas con arreglos florales. Una postal frecuente son los carritos repletos de turistas aferrados a sus cámaras fotográficas. Los ludópatas no se pueden quejar; hay casinos adentro y afuera de los resorts, ya que el juego se permite en todo el país y es un imán para los visitantes.

A su vez, República Dominicana ofrece una infinidad de actividades para convertir las vacaciones en una experiencia excepcional. No cabe duda de que las mejores sacan provecho de sus increíbles aguas, como el snorkeling o el recorrido en barcos con pisos transparentes por la zona de los corales y arrecifes. Pero también la vegetación sabe cómo ganar protagonismo.

Uno de los recorridos en el que se puede observar plantas y árboles típicos dominicanos (campanita criolla, guayacán o el grigrí) es el que ofrece el Parque Ecológico Ojos Indígenas. Ubicado en el extremo sur de Punta Cana, posee más de 500 especies de plantas exóticas en senderos que serpentean doce lagunas naturales. Guamá, Turey o Yucahu son algunos de los nombres tradicionales que conservan estas lagunas en honor a los indígenas que, según los historiadores, se referían a las lagunas como “ojos”.

El crujido de las ramas al transitar por cada pasillo natural de la reserva combina a la perfección con los sonidos naturales de los pájaros y otros animales. Con suerte se puede ver el Gavilán de la Hispaniola, un halcón que sólo vive en la isla y que está en peligro de extinción. Como adicional, en tres de las lagunas está permitido darse un chapuzón desde un “trampolín”; lo que aumenta el goce de una experiencia ecológica diferente.

Ni bien uno se aleja de los resorts de Punta Cana, se pasa del lujo a la necesidad en no más de unas cuadras, pero siempre se aprecia la amabilidad de los dominicanos. La isla, situada entre Cuba, al Oeste, y Puerto Rico, al Este, es la décima isla más poblada del mundo. Su principal actividad económica es el turismo. Se hizo incipiente a partir de los años 80 por las playas de Puerto Plata, que están al Norte, sobre el Atlántico. Luego, el influjo se trasladó al Este, donde actualmente se encuentran más de la mitad de las plazas hoteleras. Punta Cana crece al ritmo del turismo, una actividad que abre caminos para los dominicanos y que busca atraer a más visitantes con un abanico de opciones cada vez más amplio.

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DATOS ÚTILES. Punta Cana, al este de República Dominicana, descansa sobre el océano Atlántico. Se encuentra en la provincia de La Altagracia. El aeropuerto se sitúa a 30 kilómetros, entre el Higüey y La Romana. A tres horas de automóvil está la capital del país, Santo Domingo. La mejor ruta: desde Buenos Aires, LAN tiene una salida diaria de lunes a jueves con escala en Lima. Los viernes y domingos, dos vuelos diarios; los sábados, tres salidas. Desde US$ 1.176. Hospedajes: la oferta es amplia. El all inclusive Paradisus Palma Real de Punta Cana ofrece habitación con hidromasaje por US$ 447 la noche. Souvenir: Ron Brugal, de tres tipos. Información en la web: www.puntacanaweb.net

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