Naturaleza en peligro en la Isla de Borneo

El excesivo cultivo comercial amenaza la existencia del rinoceronte, el elefante pigmeo, el orangután y el oso malayo.

Abuso. Más de dos millones de hectáreas son plantaciones comerciales. Los agroquímicos disminuyen año a año la vida salvaje. Foto: dpa [ Ver fotogalería ]

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Por John Grafilo (dpa)

Unas espesas nubes grises envuelven el avión cuando por los altavoces se escucha la voz del piloto anunciando el aterrizaje inminente en Tawau, en el este de Malasia. Tras unos pocos minutos, las nubes se dispersan y aparecen ante los ojos las exuberantes montañas, valles y llanuras verdes del estado de Sabah, recortados por ríos de aguas marrones. A medida que se aproxima el aterrizaje, se revela que la masa de vegetación no es un bosque, sino terrenos y terrenos de cultivos de palmeras, cuyo fruto provee aceite. En Sabah hay plantadas 1,43 millones de hectáreas, un 20% de la superficie total del estado.

Durante las siete horas de trayecto en coche entre Tawau y Ranau, sólo se ve una plantación tras otra de este cultivo oleaginoso. En algunas zonas de este recorrido de 440 kilómetros, el olor a podrido de los fertilizantes y herbicidas químicos usados en las plantaciones penetra en el minibus. Según los conservacionistas, la transformación a gran escala de estos terrenos en plantaciones de palmeras y la incesante explotación de las montañas, donde la tierra también se utiliza para la agricultura, podría llevar a algunos de los animales y plantas a la extinción.

Los bosques tropicales de Borneo figuran entre los más antiguos del mundo. Según las autoridades forestales, en Sabah estos bosques cubren unos 3,59 millones de hectáreas, pero sólo 910.914 se consideran vírgenes. En total, 2,68 millones de hectáreas tienen la clasificación de bosque comercial, lo que significa que puede explotarse. John Payne, director de la Alianza por los Rinocerontes de Borneo, apunta que la destrucción de los bosques del norte comenzó ya en 1880, cuando los colonizadores ingleses comenzaron a talar sus árboles para obtener madera. “Malasia, como la nación joven que es, debe confiar en sus recursos naturales para su desarrollo. Por desgracia, hemos perdido bosques, animales y plantas”, afirma. Entre los más amenazados se encuentran el rinoceronte de Borneo (sólo hay 15 ejemplares), el elefante pigmeo, el orangután y el oso malayo.

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