En Chicago, por sus escenarios de película

Las primeras películas fueron rodadas a comienzos del siglo XX en Chicago. sus calles ofrecen un recorrido por la historia del cine.

La escultura gigante del Cloud Gate aparece en la cinta "La Casa del Lago". Foto: dpa [ Ver fotogalería ]

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Fuente: dpa

Así que aquí estaba de pie Cameron Diaz cuando dijo “sí” en «La boda de mi mejor amigo». Una y otra vez, turistas sacan la cámara y fotografían la más bien insignificante iglesia en la Magnificent Mile de Chicago. Fourth Presbyterian Church, Cuarta Iglesia Presbiteriana, es su nombre completo.

Las primeras películas fueron rodadas a comienzos del siglo XX en Chicago. Mucho antes de que Hollywood se convirtiera en el centro de la industria cinematográfica, abrieron en Illinois los Estudios Essanay. Incluso Charlie Chaplin vivió y trabajó en Chicago. “Fue una de las grandes estrellas de la industria cinematográfica de aquí”, recuerda John Popik, quien hace de guía voluntario para turistas. Chaplin rodó en la ciudad tres filmes en seis meses, antes de abandonar la ciudad y trasladarse a Los Angeles. Según cuenta Popik, el clima en Chicago le resultaba demasiado frío.

Pero hasta hoy, las películas no sólo se ruedan en Hollywood. También en Chicago, sobre todo en los Estudios Cinespace. Las razones son más bien mundanas: “Resulta más barato rodar un film en Chicago que en Los Angeles o Nueva York”, dice Popik, quien hace referencia sobre todo los honorarios más bajos que se pagan a todos aquellos que trabajan detrás de las cámaras. Además, la reserva de actores en Chicago es enorme. En la ciudad hay más de 200 teatros.

La gira por el Chicago cinematográfico comienza en su Centro Cultural, en su día una librería y hasta hoy utilizado como escenario de los filmes más diversos. “Unos lo usan como tribunal, otros como ayuntamiento, eso es lo genial en el mundo del cine“, afirma Popik. Legendaria es la escena de «Los intocables» en la que Robert de Niro baja la impresionante escalera del Centro Cultural.

Muchos viejos escenarios de películas han cedido su ubicación a rascacielos, pero en uno de ellos ya ha sido rodada una película de nueva generación. En el vestíbulo del Illinois Center West crearon los autores de «Batman Dark Knight» el apartamento de Batman. En la planta baja, pantallas en las ventanas trataban de simular que se trataba de un ático.

Los rascacielos de Chicago también aparecen en «Transformers», aunque su papel es menos agradable. Sus cornisas volaban por los aires, aunque por suerte sólo gracias a los efectos especiales. Para el rodaje se cortaron durante días varias calles de la ciudad, entre ellos el Wacker Driver, la avenida subterránea que pasa por el río Chicago, en la que se produjeron frenéticas persecuciones y numerosas explosiones. “A los turistas les alegra siempre ver a la ciudad revolucionada por una película. Los vecinos, sin embargo, se enfadan”, dice Popik.

Uno de los edificios más famosos de Chicago es la sede principal de un imperio de chicles: En el film «Beginning of the end» (1957), por muchos probablemente olvidado, saltamontes gigantes trepaban por la fachada del Wringley Building. Se trató de unos efectos especiales de lo más barato. Por falta de presupuesto, se pegó a los saltamontes sobre fotografías del edificio y se los fotografió fotograma a fotograma.

En una gira por el Chicago cinematográfico no puede faltar en ningún caso el Millennium Park. “En ‘Transformers 3’ volaban por aquí naves espaciales”, dice Popik. Y naturalmente también tiene una aparición estelar en una película la escultura gigante del Cloud Gate, por muchos llamado sin más “el frijol”: Sandra Bullock espera aquí a Keanu Reeves en «La Casa del Lago».

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