Cenas interminables, guitarras frenéticas, enredo de callejones, fervor cristiano y herencia morisca. La ciudad andaluza es una puesta en escena grandilocuente: sangre gitana, arte moro y recetas magistrales que salen de los monasterios. Un mix de alto impacto. Foto: Cedoc Perfil

Volver a la nota: 36 horas en Sevilla: la mejor ciudad para visitar en 2018

Deja un comentario