Fotos | Conocé las siete cataratas más imponentes del mundo

Turistas del mundo se siente atraídos por las cascadas y enormes cortinas de agua, que muchas veces forman parte de las atracciones turísticas más famosas de un país.

Vinnufallet: el agua de deshielo del glaciar Vinnu se precipita por una grieta en lo alto de la pared rocosa hasta una profundidad de 865 metros. [ Ver fotogalería ]

Desde la época del romanticismo, a más tardar, las cataratas forman parte del ideal de un paisaje de ensueño, tanto en pinturas como en películas. Y también los turistas son atraídos por las cascadas y enormes cortinas de agua, que muchas veces forman parte de las atracciones turísticas más famosas de un país.

Sin embargo, salvo algunas excepciones, las que más atraen a los turistas no son las cataratas más altas sino sobre todo las más amplias, las que arrastran enormes cantidades de agua como, por ejemplo, las cataratas de Iguazú, Victoria o del Niágara. En esta nota, una pequeña selección de las cataratas más imponentes del mundo:

1. Las cataratas del Niágara (Estados Unidos,Canadá)

Las cataratas del Niágara, situadas en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, son probablemente las más conocidas del mundo. Con una caída libre de 52 metros ni siquiera son especialmente altas. Sin embargo, impresionan sobre todo por su amplitud y también es fácil visitarlas.

Generalmente, las cataratas del Niágara son visitadas por grupos de turistas que realizan una excursión por Norteamérica. Es posible observarlas tanto desde el lado estadounidense como el canadiense. Un circuito por túneles lleva a los turistas hacia la parte trasera de la cascada Horseshoe Falls, una de las tres que componen las cataratas del Niágara. Las cataratas también se ven espectaculares desde el barco.

2. Las cataratas de Iguazú (Argentina/Brasil)

Las cascadas de color verde tropical de las aproximadamente 20 cataratas de Iguazú parecen pertenecer a un mundo de antes de nuestros tiempos. Es fácil imaginarse a reptiles voladores planeando sobre las cataratas. La mayor atracción turística de la región fronteriza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se puede visitar tanto desde el lado argentino como el brasileño.

Un camino conduce a la Garganta del Diablo, que tiene forma de círculo, donde uno puede experimentar muy de cerca la enorme fuerza de las masas de agua. Muchas veces se forma sobre la espuma del agua un arcoíris. Los turistas pueden alojarse en hoteles en la localidad brasileña de Foz do Iguaçu o en Puerto Iguazú, en el lado argentino. Alrededor del parque natural hay una buena infraestructura.

3. Las cataratas Victoria (Zambia/Zimbabue)

El río Zambeze cae en las cataratas de Victoria a una garganta de 108 metros de profundidad. Por su altura y anchura nace allí durante la época de lluvias la mayor cortina de agua en la Tierra. Hay un camino circular que pasa junto a las cataratas al otro lado de la garganta. Sin embargo, hay que tener cuidado, porque la espuma puede caer como una ducha sobre los visitantes. ¡Pongan a salvo sus cámaras!

Generalmente, las cataratas de Victoria se visitan durante una viaje por el sur de África. En Livingstone (Zambia) y en la localidad de Victoria Falls (Zimbabue) hay hoteles buenos aunque en algunos casos también muy caros.

4. El Salto Ángel (Venezuela)

Cuando el aviador James Angel sobrevolaba en 1933 la selva de Venezuela, vio abajo un río que desde una meseta cae a una garganta tan profunda que el agua se pulveriza en una gigantesca llovizna. Esta catarata lleva hoy el nombre del piloto estadounidense y es considerada como la más alta del mundo. La catarata tiene varios niveles. La más alta tiene una profundidad de 807 metros.

El fallecido presidente venezolano Hugo Chávez anunció en 2009 su intención de llamar estas cataratas Kerepakupai merú, tal como las llamaba el pueblo indígena Pemón. Para poder ver las cataratas, situadas en en una región aislada del sureste de Venezuela, es necesario viajar en avión a Canaima Camp, en el parque nacional homónimo. Desde allí salen las excursiones en barco hacia las cataratas.

5. El salto del Tugela (Sudáfrica)

Mucho más fácil para los turistas es llegar hasta el salto del Tugela en los montes Drakensberg, en Sudáfrica. Dos senderos conducen desde un aparcamiento hasta las cataratas, de 948 metros de altura, que abarcan cinco cascadas. Especialmente impresionante es la caminata sobre los Mont-Aux-Sources y desde allí hacia el borde de la escarpa en la meseta.

El panorama que se les ofrece a los visitantes es una catarata muy alta pero poco caudalosa. A veces desaparece totalmente durante las estaciones secas. En cambio, en las temporadas de lluvia ya se puede ver la catarata desde el camino principal del parque nacional Royal Natal.

6. Vinnufallet (Noruega)

La cascada más alta de Europa es al mismo tiempo una de las más impresionantes en el mundo. El agua de deshielo del glaciar Vinnu se precipita por una grieta en lo alto de la pared rocosa hasta una profundidad de 865 metros. El nivel superior tiene una altura de 730 metros. Después de chocar con el segundo nivel, las masas de agua se esparcen formando un velo de hasta 152 metros de ancho.

Es fácil llegar hasta la cascada Vinnufallet, también llamada Vinnuflossen, que está situada cerca de la localidad de Sunndalsøra. Los automovilistas incluso pueden verla desde la carretera RV 70, que pasa por el municipio de Sunndal.

7. El salto Yosemite (Estados Unidos)

Estas cataratas no son tan conocidas como las del Niágara pero sí más altas. Con una altura de 739 metros, el salto Yosemite es una de las cascadas más altas de Norteamérica. Tiene la ventaja para el turista en Estados Unidos de que es relativamente fácil llegar a ella.

Además, el parque nacional Yosemite es uno de los destinos turísticos más populares en el oeste de Estados Unidos. Por esta razón, el acceso y la infraestructura son buenos. Sin embargo, en pleno verano el río muchas veces trae poca agua, por lo que el espectáculo es más modesto. Según el Servicio de Parques Nacionales, el río alcanza su mayor caudal en mayo. El turista puede llegar hasta el borde superior de la cascada, una caminata de día entero.

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