Lucha contra el turismo sexual en la “capital tailandesa del vicio”

Aunque el gobierno pone mucho empeño en “limpiar” Pattaya, su trabajo no da frutos. La ciudad quedó convertida desde hace mucho tiempo en la “capital del vicio” de Tailandia y ofrece a los turistas el mercado del “turismo del sexo”. …

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Aunque el gobierno pone mucho empeño en “limpiar” Pattaya, su trabajo no da frutos. La ciudad quedó convertida desde hace mucho tiempo en la “capital del vicio” de Tailandia y ofrece a los turistas el mercado del “turismo del sexo”. Paralelamente, decenas de miles de trabajadores y trabajadoras del sexo no se muestran dispuestos a cambiar de actividad porque no hay nada que sugiera que el número de clientes extranjeros vaya a decaer.

Pattaya está situado a unos 150 kilómetros al sureste de Bangkok y es uno de los centros turísticos más populares de Tailandia. La ciudad, a dos horas en coche al sur de Bangkok, ‘perdió su virginidad’ hace medio siglo, cuando los militares estadounidenses empezaron a afluir a ella para tratar de olvidar los horrores de la guerra de Vietnam. Hoy sus prostitutas pueden esperar unos ingresos de entre 70.000 y 150.000 bahts (de 1.900 a 4.100 euros) mensuales, diez veces el salario medio en Tailandia. Varios casos criminales recientes -incluidos asesinatos de extranjeros- obligaron a las autoridades a salir de su reserva debido al eco que tuvieron en la prensa internacional.

 

Pattaya (Foto: Pixabay)

 

El teniente coronel Sulasak Kalokwilas forma parte de los oficiales a los que se les ha encomendado una misión imposible: erradicar la prostitución: “Estamos suprimiendo los espectáculos obscenos y sucios. Tratamos de hacerlos desaparecer”, explica mientras a escasos metros, mujeres ligeras de ropa tratan de atraer a clientes en bares con nombres sugerentes como Tabú, Punto G o Fahrenheit. Este último presume de tener “las chicas más fogosas de Pattaya”.

La prostitución es ilegal en Tailandia, pero un informe de ONUSIDA reveló en 2014 que el número de prostitutas en este país asiático ascendía a 140.000, de las cuales una gran parte se encuentra al servicio de los turistas extranjeros en Pattaya. Las prostitutas de esta ciudad no son las únicas que se lucran de su actividad, que también beneficia a los propietarios de bares, salones de masajes y de taxis, a las mafias y, según dicen algunos, incluso a los policías encargados de combatirla. La prostitución “genera sumas de dinero enormes y no podría existir sin la connivencia de la policía“, afirma el periodista británico Andrew Drummond, que cubrió los sucesos en Tailandia durante 20 años.

 

Pattaya (Foto: Pixabay)

 

En 2016, 12 millones de turistas -el 70% extranjeros- visitaron esta ciudad, que ofrece más de 100.000 habitaciones de hotel. Los propietarios de bares sortean la ley al no emplear oficialmente a las chicas más que para ocuparse de los clientes y hablar con ellos. Cobran, sin embargo, una comisión del orden de 500 bahts (13 euros) cada vez que un cliente quiere abandonar el bar con esa “empleada”. Y lo que ocurre después en “privado”, oficialmente, solo les incumbe a ellos. Las autoridades anunciaron el cercano fin de este comercio sin decir cómo vivirían luego los trabajadores y trabajadoras del sexo y sus familias.

 

30 HOTELES CLAUSURADOS

Las autoridades de Tailandia ordenaron a principios de año el cierre temporal de al menos 30 hoteles sin licencia en el balneario de Pattaya. El presidente del distrito de Bang Lamung dijo al periódico Bangkok Post que en Pattaya hay más de 1.000 hoteles, de los que solo 239 tienen licencia. Los operadores de alojamientos legales se han quejado de la competencia ilegal, que intenta atraer a los turistas con precios bajos. Los hoteles que se cierren podrán volver a abrir en cuanto los operadores presenten los documentos requeridos.

 

| Nota publicada el 29 de abril de 2017

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