Manhattan inauguró un nuevo museo dedicado al 11-S

El “9/11 Tribute Museum” compartirá las historias personales de aquellos que estuvieron personalmente involucrados en el peor ataque que golpeó a Estados Unidos.

Ficha

Ideal para:

Un casco y una campera de protección que vestía Jonathan Lee Ielpi cuando se vio atrapado en el derrumbe de la torre sur en las operaciones de rescate, tras el ataque terrorista a las Torres Gemelas aquel 11 de septiembre de 2001, son exhibidos ahora en la nueva sede del 11/9 Tribute Museum, inaugurado este 14 de junio cerca de la Zona Cero (911tributemuseum.org).

El museo, en realidad abierto en 2006, tiene ahora una sede que es tres veces más grande y compartirá las historias personales de aquellos que estuvieron personalmente involucrados en el peor ataque que golpeó a Estados Unidos. Entre ellos familiares de las víctimas, sobrevivientes, socorristas, personal comprometido en la recuperación de las víctimas y residentes en el área de Lower Manhattan.

 

 

El museo está dividido en secciones. Comienza con la descripción de aquello que sucedió aquel fatídico día de hace casi 16 años, cuando en una jornada con un cielo despejado y con nada que dejaba presagiar una tragedia, dos aviones se estrellaron contra las torres norte y sur del World Trade Center.

Una filmación de casi dos minutos muestra las dramáticas imágenes inmediatamente después de los atentados. Luego se pasa a los socorristas, en particular a los cientos de bomberos muertos en el intento por salvar vidas. Objetos personales, piezas de equipamientos, restos de uniformes, como aquellos de Jonathan Lee Ielpi, cuyo cadáver fue encontrado por su padre Lee (Libero) Ielpi, también bombero.

 

 

Me llevó tres meses encontrarlo. Saqué su cuerpo de debajo de los escombros y pude decir que fui afortunado en esto porque al menos no tuve que llorar sobre sus restos“, contó Lee Ielpi mostrando una fotografía de su hijo y conteniendo las lágrimas. “Este museo es importante porque el mundo debe saber qué cosa sucedió y debe ser mantenido vivo el recuerdo de las víctimas”.

No es casualidad que una de las secciones del museo está dedicada a la reconstrucción y por lo tanto a la capacidad de Nueva York de reaccionar a la tragedia. El mensaje del museo, ubicado en el número 92 de la calle Greenwich, es en realidad de pasar de la oscuridad a la luz. Aunque el impacto inicial es conmovedor con imágenes fuertes, al final del recorrido se sale con una renovada esperanza, la luz reaparece al final del túnel y Nueva York se muestra más fuerte que nunca.

 

 

| Nota publicada el 15 de junio de 2017

Deja un comentario