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36 horas en Richmond: un pacto para vivir bien

Refinada, la capital del estado de Virginia da pasos nuevos cada año. Con un museo artístico de 50 mil metros cuadrados, es la ciudad donde Jeffersson y Washington discutieron las leyes de la nación.

URBANO. El mismísimo G. Washington planificó la canalización del río James para transportar productos; en 1800 llegó el tren y en 1900 las rutas. (Fotos: Diario Perfil) [ Ver fotogalería ]

Por John L. Dorman (*)

Tradicionalmente, Richmond demostró una naturaleza refinada y discreta. Pero surge una nueva ciudad con ambiciosos estudiantes universitarios, residentes que se mudan a espacios históricos e inversiones gastronómicas. Anclado por el río James, Richmond revela una cruda belleza natural que, independientemente de la temporada, ofrece un encanto distintivo y vitalidad urbana.

 

DÍA 1. HISTORIA NEGRA

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Situado en el tradicionalmente afroamericano Distrito Histórico Jackson Ward, el Centro Cultural y Museo de Historia Negra de Virginia reabrió en el Arsenal del Primer Batallón de Voluntarios de Virginia, conocido como el Arsenal de la Calle Leigh, luego de una extensa renovación. El edificio de ladrillo rojo fue construido en 1895 como el único arsenal creado en la ciudad para una unidad miliciana afroamericana.

El museo es un tesoro de hitos afroamericanos. Pantallas táctiles interactivas hacen una crónica de dichos eventos, como la Convención Constitucional de Virginia de 1867 y 1868. Incluye una estatua de Arthur Ashe, un grande del tenis oriundo de Richmond. Admisión, US$ 10.

Para un bocadillo rápido, está el “Sugar Shack Donuts” original, en el vecindario de Carver que abrió en 2013 y resultó tan popular que ya se ha expandido fuera de Virginia. Las deliciosas creaciones incluyen donas de chocolate y vainilla, glaseadas con arándano, de caramelo con sal de mar, y de tocino con arce; precios desde US$ 1.25.

La ampliación más reciente del Museo de Bellas Artes de Virginia incorporó 15.330 m2 a su espacio de más de 35.300 m2. El museo ahora alberga colecciones de Art Deco y Art Nouveau, una biblioteca y un centro de educación artística. La cafetería “Best Café”, en el primer piso y bañada por el sol, fue nombrada así en honor a la ahora desaparecida tienda departamental de venta por catálogo Best Products, que tuvo su sede en Richmond de 1957 a 1997. La admisión es gratuita para las colecciones permanentes; los costos varían para las exhibiciones especiales. Todos los viernes hay una “hora feliz” desde las 17:30 hasta las 19:30, con visitas guiadas gratuitas de media hora.

Para una experiencia culinaria griega excepcional, “Stella’s” incluye keftedes (albóndigas de carne de cordero y res asadas a la sartén; US$ 9) y pescado de roca con succotash de habas (US$ 28).

 

DÍA 2. VISTA AL RÍO

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Creado en 1851, Libby Hill Park es uno de los primeros parques establecidos en Richmond. Ubicado en un escarpado vecindario elevado, Church Hill, el parque está rodeado por hermosas casas de estilo italiano, federal, neogriego y Reina Ana ubicadas en muchas de las cuadras originales de Richmond.

Se dice que la vista al río James desde Libby Hill Park inspiró al fundador de la ciudad, William Byrd II, a bautizarla con el nombre de Richmond, porque le recordaba la vista del río Támesis, desde Richmond Hill, Londres. El centro de Broad Street fue una potencia económica durante gran parte del siglo XX, con las tiendas departamentales Thalhimers y Miller & Rhoads dominando el paisaje. Los negocios más pequeños de las cercanías atendían a miles de personas.

Para finales de la década de 1990, gran parte de las tiendas del centro ya no existían y el pulso del área era apenas perceptible. Pero Steady Sounds (una tienda de compra venta de discos de vinilo que cuenta con una diversa selección) y Blue Bones Vintage (ropa y accesorios clásicos) han dado al área una nueva vida de comercio minorista.

El vecindario Manchester tiene muchos atributos, incluyendo una abundancia de viejos edificios fabriles que se han vuelto viviendas y oficinas, y un sentido naciente de comunidad. Brewer’s Café, inaugurada en 2015, ofrece un interior brillante y abundantes sándwiches por US$ 8,5.

Para conocer bien Richmond, hay que conocer el río James. Entre los varios sitios con vistas privilegiadas del Sistema de Parques del Río James, hay tres que destacan. Isla Belle tiene una multitud de rocas desde donde se ven los rápidos. La isla tiene sendas para correr y andar en bicicleta, y es un punto preferido de los amantes de la naturaleza. En los meses más cálidos, el Parque Pony Pasture Rapids es un área excelente para nadar, andar en canoa y flotar en llantas infladas.

El Parque Huguenot Flatwater, el más occidental del sistema, es una de las mejores áreas para remadores principiantes. El paisaje de cervezas artesanales ha crecido rápidamente, en especial en Scott’s Addition, una ex área industrial que actualmente rebosa de residentes. Uno de sus ocupantes más recientes es Veil Brewing Co., que se especializa en ales cargadas de lúpulo y en fermentación espontánea.

Ha llegado la hora de “Supper”, que tiene un restaurante gemelo adyacente llamado Lunch. Inaugurado en 2012, Supper sirve comida sureña ecléctica con candelabros en cornamentas. Selecciones recientes incluían los “monumentales” camarones con sémola (camarones ennegrecidos acompañados con tocino y servidos sobre sémola con queso, US$ 21) y el asado de tira sin hueso cocinado a fuego lento, acompañado con repollitos de Bruselas (US$ 18).

 

DÍA 3. LA LEY

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El viejo edificio de la Tarrant Drug Company actualmente alberga a “Tarrant’s Café”, una joya del brunch. La atmósfera es nostálgica, con letreros originales de vidrio y atractivos cubículos de madera. Construida en 1790, la Casa John Marshall de estilo federal fue la residencia principal de John Marshall, el juez que más tiempo presidió la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos. Durante el recorrido de 45 minutos, aprenderá sobre casos judiciales históricos como Marbury contra Madison, y verá objetos valiosos de la familia. La casa, en el vecindario Court End, se puede visitar entre marzo y diciembre (US$ 8).

 

(*) The New York Times Travel . Publicado por Diario PERFIL

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