ARTE HOLANDÉS

Las grandes obras del arte holandés se reúnen en el Hermitage de Ámsterdam

La muestra, que estará abierta hasta el 27 de mayo de 2018, compone una cuidada selección de la amplia colección de 1.500 trabajos de maestros holandeses que atesora el Hermitage de San Petersburgo.

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| Nota publicada el 10 de agosto de 2017

 

Por primera vez en su historia, el Museo Hermitage de Ámsterdam dedicará una exposición a uno de los más espectaculares tesoros del Hermitage de San Petersburgo: su colección de pintura holandesa del siglo XVII.

La muestra ‘Maestros holandeses del Hermitage. Tesoros de los zares’, que se inaugurará el próximo 7 de octubre, reunirá 63 obras de reconocidos pintores holandeses del Siglo de Oro como Rembrandt, Frans Hals, Jacob van Ruisdael, Jan Steen o Ferdinand Bol.

La muestra, que estará abierta hasta el 27 de mayo de 2018, compone una cuidada selección de la amplia colección de 1.500 trabajos de maestros holandeses que atesora el Hermitage de San Petersburgo, la más extensa fuera de Holanda. Se exhibirán seis obras de Rembrandt, entre las que encuentran verdaderas joyas como ‘Flora’ y ‘Mujer joven probándose unos pendientes’.

Junto a éstas, también podrá admirarse uno de los más reconocidos retratos masculinos pintados por Frans Hals. Además de obras de estos reconocidos pintores, también se exhibirán delicados trabajos de autores menos populares como Willem Drost, Jacob Duck o Arent de Gelder. La mayor parte de las obras expuestas visitan por primera vez Holanda desde que fueron adquiridas para la colección rusa.

La exposición también explorará la predilección de los zares rusos por los maestros holandeses y cómo las obras fueron vendidas. Pedro El Grande fue uno de los primeros coleccionistas de estos pintores holandeses, quien adquirió su primer Rembrandt cuando tan sólo tenía 25 años. Su gran interés por los maestros holandeses precedió a la moda que más tarde se extendería por toda Europa.

Por su parte, en el siglo XVIII Catalina La Grande y muchos coleccionistas privados empezaron a atesorar grandes colecciones. La propia Catalina fue quien fundó el museo del Hermitage en San Petersburgo. Los zares del siglo XIX acrecentaron esa colección, contribuyendo a reforzar el creciente reconocimiento internacional de Rembrandt y sus contemporáneos.

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