MÚNICH / ALEMANIA

Con seguridad extrema, la Oktoberfest 2017 se rinde ante el mundo digital

El dinero electrónico será tan solo una de las novedades tecnológicas que la Oktoberfest tiene reservada en esta edición. Además, una aplicación de teléfono que sirve como guía virtual de las actividades.

Ficha

| Nota publicada el 1 de septiembre de 2017

 

La Oktoberfest, la fiesta de la cerveza más grande del mundo que se celebra anualmente en Múnich (Alemania) a finales de septiembre, sucumbirá en su edición número 184 a las bondades del mundo digital esforzándose, sin embargo, por no perder ni un ápice de una esencia vinculada a la tradición y a la cultura bávaras. Este año, además de nuevas atracciones y mayores medidas de seguridad, la Oktoberfest permitirá a los asistentes pagar sus cervezas a través de una aplicación instalada en su smartphone.

Olvidarse la billetera en casa no será por lo tanto una excusa para escaquearse de invitar a amigos y familiares a una ronda o a la tradicional “Mass” -jarra de un litro de cerveza-, cuyo precio ascenderá este año a los 10,70 euros (12,5 dólares). El dinero electrónico será tan solo una de las novedades tecnológicas que la Oktoberfest tiene reservada en esta edición a los apasionados por la bebida nacional de Alemania.

(DPA)

Otra app, desarrollada ex profeso para los festejos, ejercerá de guía virtual para los visitantes mostrándoles tanto el plano del recinto como indicándoles dónde quedan sitios libres para sentarse a degustar cervezas tradicionales y platos típicos de la región. Alguno, dejándose llevar por el azar digital, quizás termine compartiendo mesa con un ilustre invitado como el ex mandatario de Estados Unidos Barack Obama, quien en varias ocasiones expresó su deseo de participar en la fiesta de la cerveza de Múnich.

Tengo la intención de ir a la Oktoberfest. Es algo que es mejor hacer como ex presidente que como presidente. Es mucho más divertido“, señaló el noviembre pasado, a punto de finalizar su mandato, ante la atenta mirada de la canciller Angela Merkel en Berlín. Cumpla o no su deseo Obama, lo cierto es que la seguridad, en un país permanente alerta por amenaza terrorista y que en el último año fue víctima de tres atentados islamistas, jugará en la presente edición un papel más que destacado.

Al igual que el año pasado, se vallará la pradera en la que tiene lugar la Oktoberfest y los asistentes serán sometidos a estrictos controles en los puntos de ingreso. Las mochilas o bolsos de gran tamaño estarán vetados y se incrementará la videovigilancia para garantizar que la celebración transcurra sin complicación alguna. La Oktobertfest se celebra este año entre el 16 de septiembre y el 3 de octubre. Está considerada como la fiesta popular más grande del mundo. A ella acuden anualmente más de seis millones de personas provenientes de todos los rincones del planeta.

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