NACIÓ EL 5 DE MAYO DE 1818

Siguiendo las huellas de Karl Marx en su bicentenario

Hoy, los turistas todavía pueden recorrer el camino que siguió Marx entre Inglaterra y Alemania e imaginarse la brecha de prosperidad entre el filósofo, que muchas veces estaba sin empleo, y el hijo rico de un industrial.

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Karl Marx y Friedrich Engels eran bastante amigos. En su exilio común en Londres se veían diariamente. La distancia entre sus casas era solo diez minutos andando. Hoy, los turistas todavía pueden recorrer ese camino e imaginarse la brecha de prosperidad entre el filósofo, que muchas veces estaba sin empleo, y el hijo rico de un industrial.

La casa de Engels, perfectamente conservada, se encuentra en la calle Regents Park 122, en el carísimo barrio de Primrose Hill. En ese distrito están pegados unos a otros tiendas y cafés elegantes. El parque homónimo Primrose Hill ofrece una magnífica vista de Londres.

El camino que va a la casa de Marx pasa por un viejo puente de hierro y atraviesa la empinada colina Haverstock, que une el centro de Londres con el área de Hampstead. Un camino corto con pocas calles pero que separa dos mundos diferentes. El lugar donde vivió Marx es hoy un lugar triste. La casa de cuatro plantas en la calle Maitland Park en la que el autor de “El Capital” pasó los últimos ocho años de su vida ya no existe. En su lugar aparecen hoy viviendas sociales donde viven muchos inmigrantes, como también lo fue Marx.

Karl Marx nació en esta casa en la calle Brückenstraße en Tréveris (Alemania).


Londres fue la estación final de una vida que había comenzado muy lejos de la capital británica, en Tréveris, en el oeste de Alemania. Una visita a esta ciudad pone en evidencia que el propio Marx, el principal teórico del comunismo, no era un proletario. Basta con echar una mirada a su casa natal de estilo barroco y aspecto señorial.

Actualmente, la casa en la calle Brückenstraße alberga un museo que, desgraciadamente, ya no tiene la decoración original y ofrece principalmente paneles informativos cargos de textos. Para el 5 de mayo próximo, el bicentenario del nacimiento de Marx, está previsto la reinauguración del museo con un nuevo diseño. El propio Marx nunca tuvo recuerdos de esa casa porque ya un año después de su nacimiento la familia se mudó al callejón Simeongasse.

A la edad de 18 años, Marx abandonó su ciudad natal y se mudó a Bonn para estudiar. En el museo universitario en el castillo de Bonn se exponen documentos originales que certifican que Marx alguna vez fue encerrado en una celda de la universidad “por embriaguez y por haber causado ruidos molestos durante la noche“.

A causa de este curioso detalle de la biografía de Marx, el museo se convirtió en una suerte de lugar de peregrinación para turistas de la República Popular China.A ellos les divierte esta historia“, cuenta el director del archivo del museo, Thomas Becker.

En el museo universitario en el castillo de Bonn se exponen documentos originales que certifican que Marx alguna vez fue encerrado en una celda de la universidad.


Por cuanto que sus publicaciones le causaron rápidamente problemas con las autoridades prusianas, Marx se mudó en 1845 a Bruselas. Tampoco en la capital belga hay que buscar las huellas del autor del “Manifiesto comunista” en los antiguos barrios obreros. No, el camino va directamente a la Grand Place en el centro histórico de la ciudad. En esta plaza se encuentra el bar, instalado en una casa gremial, donde Marx solía debatir con otros exiliados alemanes. La casa, con su magnífica fachada, en el número 9 de la plaza, es fácil de reconocer por el cisne barroco que cuelga sobre la entrada.

El año de la revolución en Europa, 1848, lo pasó Marx sobre todo en Colonia, una ciudad liberal ya en aquel entonces donde el filósofo editó el periódico “Neue Rheinische Zeitung”. Desgraciadamente, la sala de redacción del períodico en la plaza Heumart fue destruida en un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando el ímpetu de la revolución se esfumó en 1849, Marx abandonó su patria y nunca más volvió a Alemania. Junto con su mujer, Jenny von Westphalen, que pertenecía a la nobleza, y sus tres hijos pequeños se mudó a Londres. Su primer domicilio en la capital británica se encontraba en el Soho, un barrio bohemio en la actualidad. En la calle Dean Street 28 hay una de las placas azules con las que la ciudad recuerda a sus habitantes más famosos.

En el número 9 de la Grand Place en Bruselas se encuentra el bar donde Marx solía debatir con otros exiliados alemanes.


En 1856, gracias a una pequeña herencia de Jenny, Marx pudo permitirse el traslado a una zona mejor de Londres, a Hampstead. Primero vivió en el número 46 de la calle Grafton Terrace, cuya fachada se ha mantenido intacta. Después de recibir más herencias, los Marx incluso alquilaron en 1864 muy cerca una casa individual con un gran jardín, Modenas Villas número 1, en la calle Maitland Park. Esta casa hace tiempo que quedó reducida a polvo. Finalmente, la pareja se mudó en 1875 a una casa más pequeña, en Maitland Park Road 41.

Todos los días, Marx viajaba en un autobús tirado por caballos a la British Library (Biblioteca Británica), en cuya sala de lectura se quedaba desde la mañana hasta la noche. Allí trabajó en lo que llamó “mierda económica”, en alusión a lo que sería su gran obra, “El Capital”. Los domingos, Marx y se familia se relajaban en Hampstead Heath, un área de bosques y prados que hasta el día de hoy sigue siendo uno de los destinos recreacionales más populares entre los londinenses.

Marx vivió en Londres de 1849 hasta su muerte en 1883. Sin embargo, casi exclusivamente se relacionaba en esta ciudad con compatriotas y nunca perdío su fuerte acento alemán. A principios de los años 1880, su salud comenzó a resquebrantarse. Cuando Engels hizo una de sus visitas habituales a la casa de Marx en Maitland Park Road en la tarde del 14 de marzo de 1883, lo encontró muerto en su sillón favorito junto a la chiminea. Tres días después, Marx fue enterrado en el vecino Highgate junto a su mujer Jenny, fallecida 15 meses antes.

Una visita al encantador cementerio es el colofón de un viaje siguiendo las huellas de Marx. El cementerio está lleno de cruces ladeadas, lápidas desmoronadas medio cubiertas de árboles y arbustos, y de repente aparece ahí la cabeza de un gigante barbudo. El mastodóntico monumento funerario se instaló en la década de los 50 y presenta a Marx como icono, como héroe del socialismo.

Karl Marx murió en Londres el 14 de marzo y fue enterrado en el cementerio de Highgate.


 

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