RUSIA 2018

Así es la multifacética Moscú, ciudad de constrastes y sede mundialista

Entre el Kremlin y los rascacielos, vieja y moderna, extravagante y discreta, bonita y fea. Estos aspectos que se unen para crear una metrópoli llena de contrastes pero viviente.

En ruso, Krasnaya Ploshchad significa tanto "Plaza Roja" como "Plaza Bonita". Como contraste, los rascacielos de la zona nueva de Moscú. [ Ver fotogalería ]

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Nota publicada el 22 de mayo de 2018


¿Por primera vez en Moscú? Entonces el reconocimiento de la capital rusa debe comenzar en la Plaza Roja. El corazón de Moscú es tan grande como diez campos de fútbol. Al parecer, el nombre no tiene nada que ver con los muros del Kremlin o el pasado comunista. En ruso, Krasnaya Ploshchad significa tanto “Plaza Roja” como “Plaza Bonita”.

Desde hace siglos, el Kremlin es el centro del poder en Rusia. Sobre su muralla se alza la Torre Spassky con el reloj que indica la hora en el país más grande del mundo. Desde fuera también se puede ver el palacio del Senado con la cúpula plana y la bandera blanca-azul-roja de Rusia. Allí dentro gobierna su país el presidente Vladimir Putin. En la Plaza Roja, los turistas hacen cola para ver en el mausoleo el cadáver del líder revolucionario soviético Lenin, fallecido en 1924.

Desde hace poco, a la Plaza Roja se le unió el parque futurista Zariadie, y sobre el río Moscova hay un bonito mirador. Esta es la imagen que Moscú ofrece a quienes acudan en junio y julio al Mundial de fútbol: vieja y moderna, extravagante y discreta, bonita y fea, aspectos que se unen para crear una metrópoli llena de contrastes pero viviente. Con motivo de la fiesta del fútbol, la capital, que pronto cumplirá 871 años, se engalanó para la ocasión. Muchos edificios, calles y áreas situadas junto al río fueron saneados.

El interior del Estadio Olímpico Luzhnikí.


La gigantesca ciudad con sus 12,5 millones de habitantes ganó en calidad de vida y urbanidad en los últimos años. Y ningún turista tiene que perderse por no saber ruso: en muchos lugares hay indicadores de camino con el inglés como segunda lengua. Aunque es una ciudad grande, las atracciones turísticas están todas concentradas en el centro.

Muchos lugares de interés se encuentran a poca distancia del Kremlin, tales como la calle comercial Tverskaya, el Teatro Bolshoi y la plaza Pushkin. Otro paseo podría comenzar en el puente de los Patriarcos. Desde la catedral de Cristo Salvador, el puente peatonal cruza el Moscova. La enorme iglesia blanca es una réplica, resultado de una historia movida.

En 1931, el dictador soviético Josef Stalin mandó dinamitar la iglesia original. En su lugar quería edificar una torre gigantesca, el Palacio de los Soviets. Sin embargo, la construcción no llegó más allá de los cimientos. Después de la Segunda Guerra Mundial, la zanja se convirtió en una piscina al aire libre en el centro de Moscú que está abierta durante todo el año. Sin embargo, cuando Rusia se acordó de sus raíces ortodoxas después de la desaparición de la Unión Soviética, la catedral de Cristo Salvador se reconstruyó entre 1995 y 2000.

El colosal edificio de hormigón de la nueva galería Tretiakov no es ninguna belleza. La parte antigua del museo está escondida en el barrio de Samoskvorechie (al otro lado del Moscova) y muestra los iconos más bonitos.

En la parte nueva del museo se exhibe el arte soviético del siglo XX. Un aficionado al fútbol debería visitar esta exposición para ver lo que probablemente sea el cuadro más impresionante de un portero en todo el mundo. La pintura, de Alexander Deineka (1899-1969), muestra al arquero, de tamaño más que natural, lanzándose al aire horizontalmente.

La estación de metro Komsomólskaya-Koltsevaya.


Un par de pasos más adelante comienza el parque Gorki. Desde hace algunos años es uno de los lugares de moda en Moscú, con un mobiliario urbano de buen gusto, bonitos cafés, restaurantes, el elegante Museo Garage para arte moderno y áreas donde pueden desahogarse los skaters y ciclistas.

Algo divertido para hacer es alquilar aquí una bicicleta o un patinete y explorar la orilla verde y boscosa del Moscova y volver atravesando el parque deportivo Lushniki con su gran estadio. Durante el Mundial de fútbol se disputarán en ese estadio entre la inauguración y la final siete partidos. Dependiendo de los puentes que uno elija, la vuelta en bicicleta tiene un recorrido de hasta 16 kilómetros, un buen trayecto para practicar deporte en el centro de Moscú. Gran parte del trayecto está cerrado al tráfico.

La ciudad es tan grande que a uno le gustaría verla desde arriba. La vista panorámica más bonita la ofrece el mirador en la colina de los Gorriones frente a la universidad. Abajo se puede ver el estadio Lushniki y en el horizonte resplandecen las cúpulas de las iglesias del Kremlin.

Durante el Mundial se instalará en esta colina la zona para la hinchada, comunicada con el estadio mediante un nuevo teleférico. Quien quiera subir aún más debería visitar la torre de telecomunicaciones Ostankino o el nuevo barrio de rascacielos Moskwa-City, que de cualquier manera merece la pena visitar.

El hotel Ucrania, iluminado.


En el otro extremo, el metro de Moscú es uno de los más profundos de Europa y en sí mismo una de las atracciones turísticas de la ciudad. Transporta diariamente a nueve millones de personas. La gris Unión Soviética construyó bajo tierra palacios para el pueblo. Cada estación es diferente.

Un lugar más tranquilo es el barrio de Kitai-Gorod, al este del Kremlin. Hasta el momento, las calles silenciosas y en pendiente se libraron de la gentrificación de Moscú. Así era la ciudad en el pasado, con patios acogedores y muchas pequeñas iglesias. Para matar el hambre y la sed conviene visitar los restaurantes en las cercanas calles de Prokovka y Marosseika. Los alrededores de la estación de metro Chistiye Prudy son un punto de encuentro de la vida nocturna.

Por la noche, Moscú ofrece para todos los gustos teatros, conciertos, discotecas y clubes. Durante la noche, la ciudad tiene una cara muy diferente. Los lugares feos desaparecen y luces multicolores revelan nuevos aspectos en muchos edificios. En medio de la oscuridad, la capital rusa se convierte en una belleza nocturna.

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