Gastronomía de aeropuerto, tendencia en alza

Los restaurantes de las terminales aéreas mejoraron sus ofertas y platos tradicionales de los destinos.

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Por Ariel Ferrero (*)

¿Pensaste alguna vez en invitar a tu pareja a comer a un aeropuerto? En Estados Unidos, esta tendencia crece de la mano de reconocidos restaurantes que deciden abrir sucursales en las cada vez más transitadas terminales aéreas del país.

Los restaurantes de los aeropuertos fueron, y siguen siendo en su mayoría, réplicas de cualquier patio de comidas de los shoppings. Estuvieron, tradicionalmente, lejos de las preferencias de los buscadores de delicias culinarias. Sin embargo, un número cada vez mayor de restaurantes de las terminales aéreas se están convirtiendo en destinos gastronómicos en sí mismos.

Valen como ejemplos restaurantes como Plane Food, en Heathrow,  Londres, o Pink’s, en la terminal internacional de Los Angeles, que brindan platos tradicionales del destino en cuestión. Es en Estados Unidos donde esta tendencia está mostrando su mayor auge. Salt Lick BBQ, en el
Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, Texas, permite experimentar la
salsa barbacoa –elemento básico en la alimentación del estado– en su máxima expresión.

El Obrycki’s Thurgood, en el Marshall Airport, Baltimore, se transformó en un reconocido espacio para degustar especialidades a base de carne de cangrejo, cocina tradicional de Maryland. Legal Sea Foods, en el Logan International Airport de Boston, cuenta con cuatro locales donde ofrecen platos como cóctel de camarones, almejas fritas, ostras y langosta.

El Amsterdam Airport Schiphol de Holanda tiene una serie de restaurantes inspirados en la cocina local. El Dutch Kitchen, es quizás el que mejor captura la esencia culinaria de Holanda. Croquetas de
pan payés, poffertjes (un panqueque holandés) y el pastel de manzana holandés son los platos que más piden los viajeros.

Lee Kim Choo aprendió la receta magistral del dumpling de su abuela Nonya cuando tenía 12 años, en 1946. La familia comenzó a vender los triángulos de hojas de bambú rellenos de albóndigas de carne y arroz en el Festival del Bote del Dragón. Más tarde, esa tradición se volvió un negocio con la apertura del Kim Choo’s Kitchen, que rápidamente se expandió.

Hoy los bollos de masa hervida, el curry picante de pollo, el otak (pasteles
de carne) y los nonya kuehs (pasteles dulces y coloridos) se sirven en el
restaurante, que funciona en el Aeropuerto de Singapur.

 

(*) Nota publicada en el Diario PERFIL el sábado 3 de noviembre de 2012

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