Tres días en Chianti, el valle italiano del vino

En sus colinas se producen los tintos más famosos de Italia. Los caminos serpentean entre pueblos medievales que sorprenden con aromas, buena mesa y arte propios.

En un valle rodeado de encinas, abedules, y pueblos medievales, la Toscana produce los tintos más célebres de Italia. Foto: Cedoc Perfil [ Ver fotogalería ]

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Por Ingrid William, The New York Times. Diario PERFIL.

Entre Florencia y Siena, la región de Chianti es la Italia de ensueño en el corazón de La Toscana: pueblos con techos de terracota, comidas empapadas en vino y viñedos que hilvanan colinas bañadas por el sol. Ocultos entre los serpenteantes caminos y colinas hay atractivos sorprendentemente modernos: moda, arquitectura y arte contemporáneo.

Día 1. El clan Antinori ha estado produciendo vino en la región desde el siglo XIV, pero en 2012 se inauguró Antinori Nel Chianti Classico, una nueva instalación para hacer vino arquitectónicamente impactante. La visita de una hora (con cita previa (20 euros), empieza en una elevada pasarela bajo el empinado techo con tejas de la cantina y concluye en una sala de degustación vidriada. También tiene un pequeño museo con obras de arte y artefactos de vino, incluyendo una antigua prensa de madera vinculada con Leonardo da Vinci. Una villa en la cima de la colina pudiera ser una ubicación improbable para la moda, pero Verso x Verso, una tienda especializada en pieles del pequeño pueblo de Panzano, en Chianti, sorprende con confecciones a pedido. Pasee luego por los callejones adoquinados de esta villa medieval.

En la Officina della Bistecca, un restaurante que pertenece a la octava generación de carniceros de la familia Cecchini, una atmósfera sociable impregna las largas mesas comunales sobre las que llegan plato tras plato de carne en distintos cortes. Hasta las papas al horno vienen acompañadas de un frasco de delicioso lardo (“la mantequilla de Chianti”). La cena, con vino, agua y grappa, cuesta 50 euros; se recomienda hacer reservas.

Día 2. Greve in Chianti es el principal pueblo de la región y anfitrión de un antiguo mercado que abre los sábados a la mañana, en Piazza Matteotti, rodeada por pórticos ue albergan negocios de artesanos. No hay que perderse La Bottega dell’Artigianato, con estos hilados a mano y tablas de madera de olivo, o Antica Macelleria Falorni, una carnicería que ha estado vendiendo salame local (salami) en el mismo lugar desde el siglo XVIII. Para aprender historia de la vitivinicultura de Chianti, hay que ir al Museo del Vino (5 euros), con una colección que incluye viejas herramientas del negocio.

En Le Cantine di Greve in Chianti se disfruta un almuerzo ligero con productos regionales. El vino se elige entre un sinnúmero de etiquetas servidas en máquinas de alta tecnología diseñadas para conservar la calidad del vino luego de que las botellas se abrieron. Pruebe un Tignanello, uno de los toscanos originales, usando el sencillo sistema automatizado: inserte una tarjeta que se compra en la caja (desde 10 euros), apriete el botón del vino que desea y su copa se llenará. Cuando encuentre su favorito, siéntese frente a una mesa de mármol bajo arcos de piedra y disfrute de un panino relleno con salami sabor a hinojo (3 euros), o un plato de pecorino y prosciutto crostini (6 euros). Remate con grappa.

Bajando por un accidentado camino de tierra de la campiña, la aldea rural de Castello di Ama es un escenario para el arte contemporáneo. El puñado de hermosos edificios del “pueblo” ahora forma parte de la bodega Castello di Ama (una de las mejores de Chianti), que alberga obras de arte. La visita guiada de dos horas por la bodega (35 euros; con reservas) incluye recorrido y degustación del afrutado aceite de oliva de la propiedad. Al ponerse el sol, se puede cenar al aire libre en Mangiando Mangiando, una pequeña hostería sobre la plaza principal de Greve.

Día 3. Hecho a mano. La villa de Castellina in Chianti es un encantador laberinto de piedra y terracota en las alturas, con un largo pasadizo abovedado que avanza como túnel entre las paredes medievales del pueblo. Allí está L’Antica Delizia, una heladería que figura entre las mejores de la Toscana. En medio de Castellina yace una impresionante fortaleza medieval que alberga al Museo Arqueológico de Chianti Senese (5 euros). El camino de media hora desde Castellina hasta el Parque de Esculturas atraviesa bucólicas colinas cubiertas de viñedos y olivares. Desde allí se llevará la mejor foto de Siena.

  • Coordenadas. Chianti es un valle ubicado en el noroeste de Italia, entre Florencia y Siena.
  • La mejor ruta. Para abril, Despegar.com ofrece vuelos a Florencia, con una escala, en $ 21.000 incluidos impuestos.
  • Hospedaje. Anidada en las colinas afuera de Greve, Villa Vignamaggio (Via Petriolo 5, Greve in Chianti; vignamaggio.it; desde 150 euros) es una propiedad vitivinícola que cuenta con nueve cuartos de huéspedes en un chalet color rosa del siglo XIV.
  • Souvenir. Los vinos de Chianti se elaboran, en un 75% con uvas Sangiovese. Una botella de Chianti Superiori es el mejor regalo.

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