ESTADOS UNIDOS

36 horas en San Diego

Con acantilados, playas extensas y más de setenta destilerías puja por atraer a los turistas exigentes. Fotos.

El pescado y los frutos marinos son la estrella de la gastronomía de San Diego. La costa se presta para los paseos. Foto: Cedoc Perfil

El pescado y los frutos marinos son la estrella de la gastronomía de San Diego. La costa se presta para los paseos. Foto: Cedoc Perfil [ Ver fotogalería ]

Por Por Freda Moon. The New York Times/Travel. Diario PERFIL

Al igual que Los Angeles, su rival urbana, San Diego no es tanto una ciudad como una colección de comunidades unidas por vías rápidas que les dan vida: hay un pueblo militar en Coronado, un pueblo para surfear en Ocean Beach, y un pueblo fronterizo en el histórico barrio mexicanoestadounidense de Logan.

Si San Diego tiene una identidad coherente, es por haber adoptado la informalidad sudcaliforniana, fácil y despreocupada. Por su falta de pretensiones, el peor de los pronósticos podría ser: “Mosaico español, palmeras, flores tropicales, sandalias todo el año, tacos de pescado fresco y fogatas en la playa”.

No suena tan mal después de todo.

DIA 1. Sería ideal llegar a San Diego en tren. Inaugurada en 1915, la estación de Santa Fe es una construcción de estilo colonial español rodeada de fuentes, palmeras y bancos de mosaico. Al lado, el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego (entrada US$ 10) está presentando The Very Large Array, una exhibición de obras de cien artistas locales y de Tijuana (hasta el 1º de junio).

Sentado por arriba del agua en una terraza sobre pilotes en Harbor Island, mire, al otro lado de la bahía de San Diego, los barcos en Coronado, el perfil del centro y los buques del Museo Marítimo. Después, maréese a bordo de la montaña rusa de madera Giant Dipper (US$ 6) en Belmont Park, un parque de diversiones clásico en la playa de Mission Bay. Después explore el animado barrio de Normal Heights.
En South Park, los fans del rockabilly y la vieja guardia se turnan para jugar al tejo en Hamilton’s Tavern, que ofrece 28 cervezas de barril, 200 marcas de cerveza embotellada y dice ser la cervecería más antigua de la ciudad.

DÍA 2. Recorra la costa hacia la reserva natural estatal Torrey Pines, de 800 hectáreas y hogar de las especies de pino más raras del mundo, con acantilados esculpidos por el mar y una laguna que alberga a las aves marinas migratorias.

Fundada en 1769, la primera de las 21 misiones en California, la misión Basílica de San Diego de Alcalá, tiene un pasado sangriento y políticamente complicado. Hoy tiene una tienda de recuerdos que vende artesanías mexicanas de Talavera.

San Diego es uno de los centros de la industria cervecera artesanal, en continua expansión. Hay más de setenta destilerías que resultan intimidantes. Los entusiastas deben buscar West Coaster (westcoastersd. com), una revista mensual dedicada al mundo cervecero de la ciudad.

Cada destilería tiene su propio ambiente, desde las cervezas potentes como Anvil, Horny Devil, Evil Dead Red, en AleSmith Brewing Company, o la decoración steampunk de Societe Brewing Company (8262 Clairemont Mesa Bvd.) hasta Lightning Brewery, en el alejado suburbio de Poway, que está manejada por un auténtico destilador con doctorado en bioquímica.

En el perenne debate acerca de dónde se consiguen los mejores tacos de pescado en San Diego, una respuesta es la cola para ingresar a Blue Water Seafood Market & Grill (3667 India St.). El menú es una invitación a elegir una aventura subacuática, con 12 tipos de pescado, entre ellos salmón escocés, albacora hawaiana y halibut de Alaska. Después de eso, acomódese en una silla de gravedad cero para ver una película a las 8 pm (US$ 15) en Cinema Under the Stars, un cine al aire libre en Mission Hills.

DIA 3. Después dé un lento paseo dominguero por la costa, pase por los acantilados de arenisca Sunset hacia Cabrillo National Monument. Recorra a pie los tres kilómetros de la ruta Bayside a lo largo de una punta rocosa de arbustos de salvia y magueyes, cerca de donde, en 1542, Juan Rodríguez Cabrillo dirigió la primera expedición europea hacia la costa de California.

Con 15 museos, uno de los zoológicos más respetados del país y 485 hectáreas de colinas, jardines y barrancos, Balboa Park es imprescindible. Para darse una idea, San Diego Fly Rides (US$ 75) usa bicicletas eléctricas que alcanzan los 32 km/h. Para cerrar la noche, nada mejor que cenar en el vistoso restaurante Philippe Starck- Katsuya Uechi, la envidia de Los Angeles.

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Un comentario en “36 horas en San Diego

  1. elvapaz | 10/03/2014 | 0:18

    estuve en septiembre 2013 en San Diego,me gusto, su zoo es espectacular,la gente amable y si el restaurant seafood Market y Grill es muy bueno,,,se olvidaron del monumento al beso….donde todo el mundo va a visitar y sacarse fotos, el shoping en una colinas….recomiendo San Diego

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