SANTA ROSA DE TASTIL / SALTA

Desenterrando historias en el yacimiento arqueológico más grande de Argentina

A 3.200 metros de altura, el poblado preincaico fue descubierto en 1903 por el arqueólogo sueco Eric Boman. Es Monumento Histórico Nacional.

Santa Rosa de Tastil se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad de Salta y a la vera de la ruta nacional 51, que conecta esa capital con la emblemática localidad puneña de San Antonio de los Cobres y acompaña en casi todo su recorrido al Tren a las Nubes. Foto: salta.gov [ Ver fotogalería ]

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A 3.200 metros sobre el nivel del mar y en la entrada a la puna de Salta, alberga el sitio arqueológico preincaico más grande del país y con la mayor concentración de pinturas rupestres que lo convierte en un gran atractivo turístico. Al llegar a la cima del cerro sobre el cual se recuesta el pueblo aparecen restos de la ciudad de los primeros habitantes del lugar, y ya en la cumbre se puede ver que también cubren toda la ladera norte y se extienden hasta el Valle de Tastil.

Son unas 12 hectáreas cubiertas de paredes bajas de piedras apiladas sin argamasa pero con gran solidez -que las mantuvo erguidas durante siglos- que se elevan cerca de un metro del suelo y forman recintos de diversos tamaños cuyos pisos están por debajo de ese nivel. Los grupos de viviendas, así como lo que queda de los enterratorios, están separados por pasillos sobreelevados que obraban de calles, sinuosas y con una distribución concéntrica en torno a lo que fue la plaza central.

La amplitud de esta primitiva urbe que albergaba unas 3.000 personas entre los años 1000 a 1400 impacta tanto como la quietud de esas alturas, donde el frío viento seco puneño parece quemar tanto como el sol. La ciudad se encuentra en el Camino del Inca, o Qhapaq Ñam Sistema Vial Andino, ya que su población original fue conquistada y obligada a desplazarse fuera de sus límites y trabajar para el imperio del Cusco.

El arqueólogo Christian Vitry, director del Programa Qhapaq Ñan Salta, dijo a Télam durante un recorrido del sitio, que los indígenas que construyeron la ciudad y fueron sus primeros habitantes eran diaguitas atacameños, que hablaban lenguas kakán y kunza. Tras afirmar que “Tastil es el mejor exponente preincaico en el país“, aseguró que los incas no hubieran podido hacer todo lo que hicieron sin la preexistencia de estas poblaciones.

Vitry, citado por la agencia Télam, que “aquí vivían unas 3.000 personas, pero los incas desarticularon el lugar y los trasladaron a zonas de producción, en la Quebrada del Toro, porque no les interesaba la población sino la gente para el trabajo“, en momentos en que Tastil era un lugar de transición entre el altiplano y los valles más ricos y poblados, como los Valles Calchaquíes.

Sobre el proyecto Qhapaq Ñam, el arqueólogo aclaró que “tiene por objetivo la conservación y cuidado del sitio arqueológico; el turismo es un efecto secundario“. Este poblado preincaico fue descubierto en 1903 por el arqueólogo sueco Eric Boman; en diciembre de 1997, fue declarado Monumento Histórico Nacional y, el año pasado, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura declaró Patrimonio Mundial al Camino del Inca, incluido el sitio arqueológico.

Santa Rosa de Tastil se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad de Salta y a la vera de la ruta nacional 51, que conecta esa capital con la emblemática localidad puneña de San Antonio de los Cobres y acompaña en casi todo su recorrido al Tren a las Nubes. Después de unos pronunciados caracoles que elevan la ruta 51 varios cientos de metros en una corta distancia, ya en una altura donde comienzan a escasear los cardones, empieza un suave descenso hacia la Quebrada de las Cuevas, o de Tastil, y pronto aparece el caserío como recostado sobre los cerros a la izquierda del camino.

La escasa policromía del lugar se ve alterada por el colorido de su feria artesanal, en la vereda de la calle principal y única de Santa Rosa de Tastil, donde se venden productos típicos locales y llegados de Bolivia. Casi al final de la calle resalta la capilla de Santa Rosa de Lima, patrona del lugar, con sus paredes laterales rosas, sus dos torres bajas y el frente dibujado como si fueran bloques de piedra a la vista y, un kilómetro más adelante el típico cementerio andino, bordeado en rectángulo por pircas y con cruces rudimentarias sobre la ladera del cerro.

El único edificio moderno es el Museo de Sitio Tastil, donde se exhiben piezas y objetos del sitio arqueológico, entre ellas indumentaria, pelucas, peines, puntas de flecha, restos de alfarerías y petroglifos. El Tren a las Nubes no pasa por el pueblo, ya que en esa zona se aleja de la Ruta 51, pero luego alcanzar el viaducto Las Polvorillas, a 4.220 msnm, en San Antonio de los Cobres los pasajeros se trasladan a buses para volver a la ciudad de Salta y hacen un parada en Santa Rosa de Tasil en el viaje de regreso.

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