Relax y distracción: aeropuertos del mundo donde esperar no es una tortura

Los aeropuertos ofrecen cada vez más un amplio abanico de ambientes relajantes donde pasar el tiempo, distraerse y esperar el vuelo sin estrés.

Las oportunidades disponibles no se limitan a una simple ducha o un diván, sino también a salas para practicar yoga, saunas y masajes orientales con piedras calientes. Foto: Pixabay [ Ver fotogalería ]

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Los aeropuertos ofrecen cada vez más un amplio abanico de ambientes relajantes donde pasar el tiempo, distraerse y esperar el vuelo sin estrés. Las oportunidades disponibles no se limitan a una simple ducha o un diván, sino también a salas para practicar yoga, saunas y masajes orientales con piedras calientes.

HELSINKI. Los pasajeros en tránsito pueden ingresar al Via Spa por 45 euros, eligiendo entre numerosas dichas diferentes, spas en estilo hammam y -desde luego- un sauna finlandés. Además es posible practicar yoga en el área Kainuu, con colchoncitos y situada a un par de puertas de distancia.

MÚNICH. En las Napcabs de la terminal 2 es posible hacer una pausa por 15 euros la hora en los niveles G y H. Desde la medianoche a las seis de la mañana, el costo es de sólo 10 euros. Además de “recargar las baterías” virtualmente, se pueden recargar las del celular y el iPad, aprovechando asimismo la conexión wi-fi.

CHANGI. La piscina del aeropuerto de Singapur es una felicidad para los viajeros y para quienes aman observar los aviones. Los pasajeros estresados pueden lanzarse al agua mientras miran despegar los aviones de la pista. También hay disponible un bar externo que ofrece bebidas y snacks a precios accesibles. La piscina está frente al hotel de tránsito de la terminal 1.

NARITA. En el Oxygen Bar del aeropuerto de Tokio es posible concederse una dosis extra de oxígeno. La inhalación de aire con mayor contenido de oxígeno da mayor eficiencia al cuerpo, concentración y una mejor circulación sanguínea. Una sesión de diez minutos cuesta seis euros, en el Oxygen Lounge JUKO del edificio central, en el tercer piso.

LOS ANGELES. Descansar al aire libre en un aeropuerto es algo fuera de lo común. Pero es posible en el Tom Bradly Terminal de Los Angeles, donde una sala proyectada en colaboración con Air New Zealand ofrece a los pasajeros de Business y Primera de Star Alliance vista a las colinas de Hollywood y la posibilidad de tomar sol.

DUBAI. El hotel Internacional de Dubai está entre las terminales 1 y 3 del aeropuerto, reservado exclusivamente a los viajeros en tránsito, que pueden gozar de todas las comunidades sin pensar en los controles de seguridad. El establecimiento ofrece un área de wellness completa, con hidromasaje y gimnasio, para mantener el cuerpo relajado y en forma.

FRANKFURT. Los pasajeros de Primera Clase de Lufthansa pueden concederse momentos de relax exclusivo en el lounge del aeropuerto de Frankfurt. Junto al área de comidas, con sillones de respaldo reclinable, ofrece duchas pero también auténticas bañeras para disfrutar un baño de inmersión con burbujas.

OMÁN. Business y Prima, las clases privilegiadas de Oman Air, pueden aprovechar una sala exclusiva en el aeropuerto de Muscat, con masajes anti jet-lag y tratamientos relajantes. Cabeza, hombros y cuello son tratados por terapeutas expertos mediante masajes calmantes, piedras y compresas calientes. Los 20 minutos de tratamiento relajante son gratuitos, y luego se puede continuar en sillas masajeadoras.

MILÁN. El Shine Spa for Sheraton de Malpensa representa un centro de bienestar ideal, dentro del hotel situado en la terminal 1 del aeropuerto. Ofrece piscina cubierta, gimnasio, cabinas de masaje, sauna, cascadas de hielo, niebla fría y zona de relax, por 20 euros diarios para los pasajeros externos, y 10 para los huéspedes del hotel.

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