Fotos | El sudeste de Londres, donde las novelas de Dickens cobran vida

Al sur del Támesis ya no está esa “colección de imágenes rotas” que T. S. Eliot describía en su célebre poema. Con Greenwich y el Teatro del Globo, la zona está entre las preferencias del turismo.

El sudeste de Londres alberga esos barrios infames que aparecían en las novelas de Dickens. Hoy expanden el horizonte turístico con la catedral gótica donde vivió Shakespeare, un paseo costero, Greenwich y más. Fotos: The New York Times / Travel [ Ver fotogalería ]

Por Mark Vanhoenacker (The New York Times / Travel)

Históricamente, el sur de Londres “se ha mantenido relativamente desconocido para otros londinenses, excepto como fuente de inquietud, escribe Peter Ackroyd en “London: The Biography”. Allí están aún las casas de pobres y las prisiones (incluyendo la riginal Clink), y ni hablar de las “dudosas tabernas y sospechosos jardines recreativos”. Pero en estos días, los vecindarios ubicados al sur del Támesis (particularmente los que están más o menos al sureste del Puente de Londres) figuran entre los más intensos de la capital.

Distritos muy conocidos como Greenwich están prosperando en una revitalizada ribera, mientras que exploradores urbanos, gente creativa y familias de clase media expulsados de otros barrios por los precios se están valiendo de modernizadas redes de transporte para llegar a áreas que habían ignorado durante mucho tiempo. Aquí, los viajeros pueden prepararse para olvidar casi por completo la familiaridad del metro. Los trenes elevados, los autobuses y caminar son las mejores formas de descubrir este cambiante rincón de una metrópolis que creía conocer.

Una multitud fluía por el Puente de Londres”, escribió T.S. Eliot en The Waste Land, y el mejor lugar para refugiarse está en Evensong, en la Catedral de Southwark (pronunciado “sod-okk” en inglés británico), la iglesia gótica más antigua de Londres. No deje de ver el Monumento y Vitral a Shakespeare (El Bardo vivió alguna vez en la parroquia). En el trascoro, del siglo XIII, se enjuiciaba a herejes durante el mandato de la reina María I (“Bloody Mary”).

En una ciudad donde brotan edificios distintivos casi más rápido que su capacidad para conjurarles apodos ingeniosos, por ejemplo el “Rallador de Queso” (el Edifico Leadenhall) y el “Testículo de Vidrio” (el Ayuntamiento), el edificio neofuturista Shard, el más alto de Europa occidental, es el que ofrece vistas tan geniales como su nombre. Los boletos para subir a la terraza de observación (con curiosas cavernas para sentarse y vientos ingleses aullando por la estructura abierta) hacen llorar con un precio de 30,95 libras esterlinas.

Desayuno en Bermondsey

El posiblemente milenario mercado de Borough sigue cobijando todo lo sabroso y de moda en la capital. De cosecha más reciente es el bien manejado Mercado Druid Street, de una ex periodista de la BBC. “Es con una perfecta tranquilidad de conciencia”, resopló un delegado francés en 1884, “que declaramos que no aceptamos la adopción del meridiano de Greenwich …”. La línea divisoria mundial de longitud cero de todas formas fue decretada para atravesar el Observatorio Real en Greenwich, que actualmente es uno de los museos de ciencia más encantadores del mundo.

Sumérjase en la exposiciones sobre “el problema longitudinal” en el mar o los instrumentos de Edmond Halley. La bola del tiempo del observatorio cae a las 13, como casi todos los días desde 1833, permitiendo que los barcos en el Támesis ajusten sus relojes antes de navegar por el mundo. Pase frente al velero de tres mástiles Cutty Sark. Después, diríjase a la flota de catamaranes Thames Clippers para regresar rápido al Puente de Londres.

El Globo de Shakespeare conmemora este año la vida de El Bardo en el sureste de Londres, y desde mayo el 400° aniversario de su muerte, con una agenda repleta de eventos. El teatro con espíritu comunitario Southwark Playhouse cultiva nuevos suelos en el efervescente paisaje histriónico londinense. Placeres en Peckham Peckham, barrio en rápido aburguesamiento, es uno de los distritos más diversos de Londres. Abrevaderos atestados de artistas yacen codo a codo con negocios de descuentos, talleres mecánicos para autos y bulliciosas peluquerías africanas.

Coma todos los huevos y tocino que quiera en Village East, popular sitio ubicado en la calle desde hace mucho aburguesada que “The Guardian” alguna vez describió como donde la gente solía ir para buscarse un buen asalto. Luego dé un paseo con London Walks. Su recorrido por Bermondsey de las 10.45 (10 libras) es conducido por Tim Thomas, residente local que interpretó a un doctor en “Four Weddings and a Funeral”. Thomas muestra la otrora infame reputación de “salvaje oeste” del sureste de Londres; imagine burdeles, peleas de perros con osos y barrios bajos dickensianos. Aquí también se cruzará con lugares con nombres tan mundanos como Jamaica Road, Cathay Street, Ivory Wharf y el pub Mayflower (sí, ese Mayflower).

El clímax del recorrido es el Túnel del Támesis del Siglo XIX, el primero debajo del Támesis. Con residentes como Karl Marx, el Cementerio Highgate, en el norte de Londres, es el más famoso. Pero el más atmosférico es el Cementerio Nunhead, casi reino de elfos en el sureste de Londres, donde cuervos y urracas chillan en las alturas mientras densos bosques crecen alrededor de las tumbas y los monumentos de piedra.

La senda Green Chain Walk, recorrido peatonal señalizado que cruza el sur de Londres, lleva desde el Cementerio Nunhead hasta One Tree Hill (donde se dice que descansó la reina Isabel I) y el Museo Horniman, donde esperan hermosos jardines, exposiciones para niños y una variada colección de instrumentos musicales y animales embalsamados. Desde allí, vaya a Forest Hill y al negocio Stag and Bow, donde artistas locales venden sus artículos. Luego diríjase a Sylvan Post: uno de los amigables meseros le recomendará probar la Belleville Balham Black (4 libras), una cerveza negra estilo alemán, y le alegrará hacerlo.

Deja un comentario